Calendario 23 / junio / 2015 Cantidad de comentario Sin Comentarios

Iniciar el libroIncipit es una palabra de origen latino que significa empezar y es como en la escritura profesional se llama al párrafo empleado para iniciar el libro y, sin exagerar ni un poco, uno de los elementos más importantes que componen tu obra pues al igual que una mala portada o una mala elección tipográfica, un mal arranque puede ser la diferencia para un lector entre caer enamorado de una novela o que esta se le caiga de las manos.

Un incipit tiene como objetivo:

-Trata de transmitir en unas cuantas palabras el total de tu historia. Es un paso arriesgado y por demás difícil ya que se trata de intrigar mas no de desvelar por completo el recorrido del texto; tirar un anzuelo al lector para convertirlo en nuestra presa pero no dejar que tenga demasiado de un tirón y que la historia lo desanime.
– Poner con palabras precisas cuáles serán las “reglas del juego”. Considera con conciencia cada una de las palabras que utilizarás en este primer párrafo; a lo largo de tu texto podrás dejar claros otros aspectos como tu estilo y otras particularidades que quieras plasmar en tu trabajo pero en este primer párrafo concéntrate en lograr captar la atención del lector y poner a su mano los elementos justos para que vaya introduciéndose en el contexto de la historia.
-Sitúa al lector. En ese primer párrafo procura que alguna pista le den al lector un punto de referencia contextual a través de mencionar los espacios físicos, la época o el momento en el que comienza a desarrollarse la historia.

Analicemos pues un ejemplo, uno de los Incipit más famosos de la literatura:

“Se iluminó el disco amarillo. De los coches que se acercaban, dos aceleraron antes de que se encendiera la señal roja. En el indicador del paso de peatones apareció la silueta del hombre verde. La gente empezó a cruzar la calle pisando las franjas blancas pintadas en la capa negra del asfalto, nada hay que se parezca menos a la cebra, pero así llaman a este paso. Los conductores, impacientes, con el pie en el pedal del embrague, mantenían los coches en tensión, avanzando, retrocediendo, como caballos nerviosos que vieran la fusta alzada en el aire. Habían terminado ya de pasar los peatones, pero la luz verde que daba paso libre a los automóviles tardó aún unos segundos en alumbrarse. Hay quien sostiene que esta tardanza, aparentemente insignificante, multiplicada por los miles de semáforos existentes en la ciudad y por los cambios sucesivos de los tres colores de cada uno, es una de las causas de los atascos de circulación, o embotellamientos, si queremos utilizar la expresión común.”

Ensayo sobre la ceguera, José Saramago.

De inicio, nos ubica en tiempo y espacio; la historia se desenvuelve en una ciudad. Nos introduce en la atmosfera del inicio de la historia, pone contexto y además nos introduce en el ánimo de la historia; la impaciencia de las ciudades, entre las que el autor se permite hacer observaciones por demás curiosas pero que nos van dando cuenta del estilo de su narración.
No estaría de más que encontraras algunos lectores voluntarios a para poner a prueba ese primer párrafo de la historia y escucha los comentarios que te hagan al respecto ya que un buen íncipit atraerá no solo a especialistas ni a lectores refinados, también llamará a lectores aficionados o entusiastas de la lectura. ¿Te atreves a poner a prueba tu libro?

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